La inmensa mayoría de las chicas elige mal, muy mal, a sus novios. O eso se deduce de la mierda que acostumbran a echar por la boca sobre ellos.
Suelen quejarse de que tienen el cerebro comido por el fútbol, de que se tiran pedos, de que no se divierten con ellos tanto como les gustaria, de que no hacen cosas interesantes… Y de muchas más cosas, muchas cosas he oído que no hace falta detallar ahora. Pero lo realmente triste es las que ni siquiera saben que su novio es un capullo.
De esas las hay a patadas. He conocido unas cuantas chicas guapas, simpáticas, divertidas y hasta inteligentes que desperdician su tiempo con capullos de primera. Uno de los mayores misterios del mundo para mí es por qué un capullo es capaz de enamorar a una tía mucho mejor que él. Cuando estás frente a un caso así no dejas de darle vueltas, y te comparas con él y aún te extrañas más. A veces la chica en cuestión incluso llega a pronunciar la frase “ojalá fuera un poco más como tú”; entonces te cagas en Dios y en tu mala suerte, porque el capullo llegó antes (a veces el capullo hasta es amigo tuyo). Pero no puedes hacer nada más.
Hay por el mundo muchísimas chicas desperdiciando su tiempo con tíos que no se las merecen, soñando con chicos que han de conformarse con enrollarse con una borracha a oscuras de la que al día siguiente no recuerdan ni su cara.
El mundo está tremendamente mal montado.
PD: Josh Homme mola. Llevaba mucho tiempo queriendo dejar esto claro.

