Mientras Barcelona apechugaba con Rufus Wainwright, en Getafe… oh sí, nena.
¿Qué más dan Loads, Reloads y su puñetera madre? Iba tan morada que las guitarras, el bajo y la batería se convertían en líneas imaginarias de colores cuando cerraba los ojos, que se entrecruzaban entre sí a ritmos acelerados. Empezaba a partirme el ojete. Me desgañitaba. Holy shit. Y a saco con las fogatas, fuegos artificiales y petardazos. Qué exageraos.
Todo fue hipergracioso hasta la vuelta al centro de Madrid. O el no tener huevos a encontrar a mi corazón de melón. En fin, otra experiencia brutal cuerpo-alma que relatar en el geriátrico.
Por lo demás, regresar a Madrid siempre mola. Recordar mazo de calles aunque me pierda la lucidez mental, fichar en los mismos garitos, dormir poquísimo y mal, apurar en los baretos, desbarajustes horarios y estados bastante perjudicados. El roadtrip, de rechupete. Y rock and roll.
PD: Éste también se apuntó. Fue increíble verlo en la grada VIP dándolo todo como un animalico de bellota.

